GUAMÚCHIL._ Lo que inició como una forma de explicarles a sus hijos de lo bonito que es vivir en la zona rural o en un rancho, Alfonso Inzunza Montoya comenzó a relatar sus vivencias.
Esto fue para que sus hijos que nacieron en la ciudad de Guamúchil y que se fueron a otra ciudad a estudiar tuvieran además en su mente las raices de su antepasados.
«Ponchín» Inzunza como también se le conoce comenzó sus relatos que enviaba a sus hijos via redes sociales y que después con el apoyo del historiador y cronista de Mocorito, Juan Salvador Avilés Ochoa, se publicaron algunos artículos en la revista La Voz del Norte, por lapso de algunos meses.
Posteriormente a inicitiva del mismo cronista quien le propone escribir un libro y se cristaliza la idea surguiendo el libro Travesuras de Rosamorada, en el que se relata la infancia y vivencias de Alfonso Inzunza y de los vecinos de su natal Rosamorada, Mocorito.
«Hay algunas vivencias que por petición de la editora que me apoyó en la creación de este libro no se publicaron», dijo.
Alfonso Inzunza indicó que en su primera edición se imprimieron 500 libros los cuales se agotaron y ya se han realizado dos reimpresiones más.
Juan Salvador Avilés Ochoa, expresó que Alfonso Inzunza, lo invitó a comentar su libro.
«Aquí estamos luego de leerlo conocimos las travesuras de «Ponchín», que nos habla de algunas cosas que quizá no conocíamos de Rosamorada», dijo, «sabemos que tal vez existan algunas travesuras que no se puedan platicar pero esperemos que la mayoría esten plasmadas en este libro».
Es algo que nos da mucho gusto porque nadie había escrito sobre Rosamorada y ya tenemos aquí un relato de sus andansas de la infancia y su juventud de Alfonso Inzunza.





